Steve Jobs murió prematuramente a los 56 años de edad, a consecuencia de un paro respiratorio derivado de las metástasis del cáncer de páncreas que le fue descubierto en 2004, y por el que en 2009 había recibido un trasplante de hígado. Lo que mucha gente quizás no sepa, es que este visionario y carismático empresario, decidió retrasar las pruebas diagnósticas y una intervención quirúrgica durante nueve meses, en los cuales, opto por terapias alternativas como la acupuntura y el consumo de zumos y suplementos dietéticos. A pesar de que su mujer, y su entorno más cercano le pidieron, en repetidas ocasiones, que siguiera las recomendaciones médicas, el líder de Apple, ignoró sus consejos durante nueve meses, un período de tiempo que muchos médicos consideran que fue clave en el desenlace fatídico de su enfermedad.

Si bien, la supervivencia tras un cáncer de páncreas es muy limitada, siempre quedará la duda de si Jobs podría haber sobrevivido al cáncer que padecía de haber hecho caso a sus médicos. Según declaró el autor de su biografía, Walter Isaacson, en una entrevista con la cadena CBS de televisión, el cofundador de Apple, lamentó al final de su vida haber rechazado los tratamientos convencionales y la cirugía para su cáncer.

Ahora que he estado convaleciente, mucha gente con la mejor intención y de muy buena fe, me han enviado remedios o tratamientos para acelerar el proceso de cicatrización o la regeneración del tendón que me rompí. Si bien, reconozco que, si tuve que hacer un cambio drástico en mi dieta y ser muy disciplinado con los horarios de las medicinas y los suplementos alimenticios que me recetaron, otra cosa sería usar imanes, cuarzos o menjurjes homeopáticos, o dejar que alguien me diera una sesión de reiki para mejorar mi condición.

Casos tan graves como el de Steve Jobs o lesiones tan severas como la que yo sufrí, tienen un solo camino: seguir los consejos de los médicos y no guiarse por pseudoterapias sin base científica. La pseudoterapias son presentadas incorrectamente como científicas, pero a diferencia de ellas, no han seguido un método científico válido, y por eso, no puede ser comprobadas ni menos aplicadas de forma fiable.

La lista de pseudoterapias crece día con día, e incluye un montón de tratamientos que, con una pizca de sentido común, nadie en su sano juicio debería de creer. Existe una página de internet donde se puede leer la lista completa de este tipo de estupideces (http://www.apetp.com/index.php/lista-de-terapias-pseudocientificas)*; sin embargo, que estén juntas no quiere decir que todas estén al mismo nivel (recordemos que hasta la basura se separa),  por eso, es conveniente leer e investigar sobre cada una, para matizarlas de forma adecuada.

Por ejemplo, no se debe confundir la teoría psicológica desarrollada por Sigmund Freud, que concede una importancia decisiva a la permanencia en el subconsciente de los impulsos instintivos reprimidos por la conciencia, con el pseudo tratamiento de algunas enfermedades mentales, basado en esta teoría y según el cual, por ejemplo, hacen que las personas vivan una experiencia de altísimo estrés por asfixia, disque para “recrear su nacimiento a través de fingir un parto”, y que es conocida como “terapia psicoanalítica del renacer” #NoMamar.

Desafortunadamente, Steve Jobs no ha sido la única víctima de la charlatanería. Recientemente me enteré del caso de Mario Rodríguez (http://elpais.com/elpais/2016/02/24/ciencia/1456341289_969832.html), un chico español que perdió la batalla con el cáncer a los 21 años de edad, y que poco antes de morir le dijo a su padre que se había equivocado al abandonar el tratamiento médico de su leucemia, para abrazar una pseudoterapia recomendada por un charlatán que aseguró ser capaz de curarlo sólo con vitaminas.

Respete a los profesionales de la salud y no insulte a su inteligencia, recuerde, es su vida lo que está en juego.

*Lista de pseudoterapias:

Acupuntura
Angeloterapia
Apiterapia
Aromaterapia
Ayunoterapia
Ayurveda
Biomagnetismo, terapia biomágnética o terapia del par biomagnético
BioNeuroEmoción, psicobiodescodificación o biodescodificación
Biopuntura
Brainspotting
Coaching
Cirugía psiquica
Comunicación facilitata
Constelaciones familiares
Cráneo-sacral o Biodinámica
Cristaloterapia
Cromoterapia
Cuarzos
Dianética
Dieta alcalina
Dieta macrobiótica
EMDR (Desensibilización por medio de movimientos oculares)
Flores de Bach
Helioterapia o fototerapia (no confundir con la terapia real con su mismo nombre)
Hidroterapia de colon, hidratación colónica o hidrocolonterapia
Hipnoterapia o terapia hipnótica.
Homeopatía
Iriodología, iriología o iridiología
Iriogenética
Johrei
Medicina antroposófica
Medicina biológica u Homotoxicología
Medicina germánica o Nueva medicina germánica
Medicina holística
Método Dorn
Microinmunoterapia
MMS o suplemento mineral milagroso
Moxibuxtión o terapia con artemisa.
Naturopatía
Odontología biológica y neurofocal
Oligoterapia
Orinoterapia
Osteopatía
Ozonoterapia
Péndulo hebreo
Programación neurolinguística, PNL o NLP
Psicoanálisis
Psicología positiva
Psicología transpersonal
Psicomagia
Quiropráctica o quiropraxia
Reflexología, terapia zonal o acupresión (incluye a la reflexología podal, reflexología palmar, auriculomedicina, etc)
Reiki
Reinformación celular
Renacimiento o rebirthing
Sanación enteogénica
Sanación por arquetipos
Sanación cuántica
Sanación pránica
Shiatsu
Suero de anguila
Talasoterapia
Técnica de liberación emocional (EFT)
Técnica metamórfica
Terapia bioenergética, terapia energética o análisis bioenergético
Terapia de vidas pasadas
Terapia Gerson o dieta Gerson
Terapia Gestalt o Terapia humanista
Terapia neural
Terapia ortomolecular, medicina ortomolecular, nutrición ortomolecular o terapia de las megavitaminas
Terapia orgónica o vegetoterapia caráctero-analítica
Terapia quelante
Terapia radiónica
Thetahealing
Toque terapéutico.

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