¿Estás pensando en convertirte en científico? ¿Quieres descubrir los misterios de la naturaleza, hacer experimentos y llevar a cabo cálculos para aprender cómo funciona el mundo? ¡Olvídalo!

La ciencia es divertida y excitante. La emoción de descubrir cosas es única. Si eres listo, ambicioso y un trabajador incansable, deberías hacer una licenciatura en ciencias. Pero hasta allí. Después de graduarte tendrás que enfrentarte al mundo real. Eso significa que no deberías ni siquiera considerar hacer un posgrado en ciencias. Haz algo más en vez de eso: una carrera en medicina, en leyes, en computación o una ingeniería,  o alguna otra cosa que te atraiga.

¿Por qué yo, un catedrático titular de física, estoy tratando de desalentarte a seguir un camino académico que fue exitoso para mí? Porque los tiempos han cambiado: yo recibí mi grado de Doctor en 1973 y la titularidad en 1976. Pero la ciencia ya no ofrece una carrera profesional razonable. Si haces un posgrado en ciencias es con la expectativa de pasar tu vida haciendo investigación científica, usando tu ingenio y curiosidad para resolver problemas importantes e interesantes. Lo más seguro es que termines decepcionado cuando sea demasiado tarde para escoger otra carrera.

Las Universidades estadounidenses gradúan a casi el doble de estudiantes de doctorado que el número de empleos disponibles para ellos. Cuando algo o alguien es un excedente en el mercado, los precios caen. En el caso de los Doctores en Ciencias esta reducción en el precio toma la forma de muchos años invertidos en empleos postdoctorales temporales. Los trabajos permanentes pagan casi lo mismo que pagaban antes, pero en lugar de obtener un trabajo formal dos años después del doctorado, como era lo usual hace 25 años, la mayoría de los jóvenes científicos pasan cinco, diez, o más años como postdoctorantes. No tienen ofertas de empleo permanente y a menudo obtienen una nueva posición postdoctoral y se mudan cada dos años. Para otros detalles consulta la Red de Jóvenes Científicos o lee el volumen de Mayo de 2001 del Washington Monthly.

Como ejemplo, considera a dos de los candidatos más fuertes para una plaza como profesor asistente en mi departamento. Uno tenía 37 años, habían pasado ya 10 años desde su posgrado y no recibió el empleo. El otro candidato, de quienes todos pensaban que era brillante, tenía 35 años y ya habían pasado 7 años desde que terminó su posgrado. Hasta entonces recibió su primer trabajo permantente, el cual no es una definitividad, sino la posibilidad de obtener la definitividad seis años después. El último ejemplo es un candidato de 39 años para una plaza de profesor asistente, él había publicado 35 artículos. En contraste, un médico usualmente empieza a ejercer a los 29 años, un abogado a los 25 y se asocia a los 31, y un doctor en ciencias de la computación tiene un muy buen trabajo a los 27 años. Las ciencias computacionales y las ingenierías son de los pocos campos en los cuales la demanda industrial hace razonable conseguir un título de doctor. Cualquiera con la inteligencia, ambición y voluntad para esforzarse y ser exitoso en las ciencias puede también ser exitoso en cualquiera de estas profesiones.

El salario típico de un postdoctoral se cotiza en alrededor de 27, 000 USD anuales en las ciencias biológicas y 35,000 USD en las ciencias físicas. ¿Puedes mantener a una familia con esos ingresos? Es suficiente para una pareja joven en un departamento pequeño, aunque yo conozco a un físico a quien su esposa abandonó porque ella estaba cansada de mudarse constantemente y con pocas posibilidades de establecerse en algún lugar. Cuando estés en tus treinta necesitarás más: una casa en un buen distrito escolar y con todas las otras necesidades de una vida de clase media. La ciencia es una profesión, no una vocación religiosa y no justifica un juramento de pobreza o celibato.

Por supuesto, uno no se interesa en la ciencia para hacerse rico. Así que no escogiste estudiar en la Facultad de Medicina o en la Facultad de Derecho, incluso considerando que un médico o un abogado ganan, en general, de dos a tres veces más de lo que gana un científico (uno lo suficientemente afortunado como para encontrar un buen empleo). Yo también tomé la decisión de estudiar ciencias. Me convertí en un científico para tener la libertad de trabajar en problemas que a mí me interesan. Pero probablemente tú no tendrás esa libertad. Como postdoctorante trabajarás para las ideas de alguien más y probablemente serás tratado como técnico en vez de como un colaborador independiente. Eventualmente serás aplastado completamente por la ciencia. Puedes obtener un buen trabajo como programador, ¿pero por qué no hacer esto a los 22 en vez de soportar una década de miseria en el mercado laboral de los científicos? Entre más tiempo pases en la ciencia, más difícil será para ti dejarla y serás menos atractivo para los posibles empleadores de otras áreas.

Tal vez tú eres muy talentoso y puedas superar la trampa de los postdoctorados; alguna Universidad estará muy impresionada contigo y serás contratado con definitividad dos años después de tu posgrado. Tal vez. Pero el abaratamiento del mercado laboral científico indica que incluso los más talentosos se quedan en espera durante un largo tiempo. Considera a los candidatos descritos anteriormente. Y muchos que parecen muy talentosos, con buenas notas y recomendaciones, se encuentras con que la competencia en la investigación es más difícil, o al menos diferente, y deben competir contra el resto.

Supongamos que eventualmente obtienes un trabajo permanente. Quizá una plaza con definitividad. La lucha por obtener un empleo se convertirá ahora en la lucha por obtener un presupuesto, y de nueva cuenta, hay un excedente de científicos. Ahora pasarás tu tiempo escribiendo proyectos en vez de hacer investigación. O peor, debido a que tus propuestas de investigación serán juzgadas por tu competencia, no puedes seguir tu curiosidad, sino que debes usar tu esfuerzo y talento para anticipar y vencer a la crítica en vez de resolver los problemas científicos importantes. No son la misma cosa: no puedes poner tus éxitos de investigaciones pasadas en una propuesta de investigación debido a que lo primero es trabajo terminado, y tus nuevas ideas, por muy originales e ingeniosas que sean, aún no han sido probadas. Es casi un proverbio que las ideas originales son el beso de la muerte para una propuesta de investigación; debido a que éstas nuevas ideas no han sido probadas (y después de todo, eso es lo que estás proponiendo hacer), pueden ser y serán calificadas severamente. Una vez que alcanzas la tierra prometida, encontrarás que no es lo que querías, después de todo.

¿Qué se puede hacer? Lo primero para cualquier persona joven (esto es, cualquiera que no tenga un trabajo permanente en las ciencias) es buscar otra carrera. Esto te ahorrará el sufrimiento de ver tus expectativas frustradas. Los estadounidenses jóvenes, en general, se han dado cuenta de las malas perspectivas y de la ausencia de una carrera razonable en las ciencias y están desertando. Si no lo has hecho aún, úneteles. Deja el posgrado para la gente de la India y China, para quienes las perspectivas de quedarse en casa son incluso peores. He conocido a más gente cuyas vidas han sido arruinadas por obtener un doctorado en física que por las drogas.

Si estás en una posición de liderazgo en las ciencias entonces debes tratar de persuadir a los organismos patrocinadores para que formen a menos doctores. El excedente de científicos es una consecuencia directa de las políticas de financiación (casi toda la educación de los posgraduados se paga a través del presupuesto federal). Los organismos que financian a los posgrados lamentan la carencia de jóvenes interesados en una carrera científica cuando ellos mismos ocasionaron esta carencia al destruir a la ciencia como una carrera. Ellos podrían revertir esta situación al tratar de igualar el número de egresados de posgrado con la demanda de los mismos, pero se rehúsan a hacerlo, se rehúsan incluso a discutir el problema de manera seria. Durante muchos años la National Science Foundation propagó la visión deshonesta de que hay una carencia de científicos y muchos organismos financiadores aún actúan como si esto fuera cierto. El resultado es que los mejores jóvenes, aquellos que deberían estar en las ciencias, se rehúsan conscientemente a hacer una carrera científica y los posgrados están llenos de estudiantes estadounidenses endebles y de extranjeros engañados por la visa estadounidense de estudiantes.

La anterior es una carta publicada en el blog NOTA MÍNIMA Ellos a su vez, agradecen a su autor, el Dr. Jonathan Katz de la Universidad de Washington en Missouri por el permiso para traducir y publicar la versión en español.

La carta original en inglés puede leerse aquí.