CINEMEX

Ayer fui a Mundo E®, un Centro Comercial que me queda muy cerca de casa, con la idea de entrar al cine, y para no variar, la oferta de la cartelera comercial es tan mala, que terminé por caminar con rumbo al estacionamiento y repensando la conveniencia que debe ser, vivir cerca de la Cineteca Nacional.

En el camino, me compré un helado y ya casi de salida, pasé por una tienda de electrónica y decidí entrar nada más por curiosear, y cuál va siendo mi sorpresa que me encuentro la oferta de venta de todos los CD´s de música a sólo $29.00 (casi dos dólares americanos al tipo de cambio actual).

Al principio pensé que serían discos de artistas sin renombre o música que no llegó a las listas de popularidad, y de hecho, una gran parte era así. Por ejemplo, había muchos del programa de TV Azteca de “La Academia” (que aparte de sus familiares o amigos, dudo que alguien más los compre), música de banda, tropical o grupera (que no es exactamente mala o chafa, pero que a mí no me agrada ni tantito) algunos de música pop en español bastante mala, o al menos lo es para mí (seguramente fueron éxitos, pero la mayoría son canciones con letras simples y repetitivas, rítmicas y pegajosas para hacerlas comerciales), y algunos de música instrumental o clásica que ya tengo.

Sin embargo, cuando estaba a punto de dejar de revisar el exhibidor, me encontré un tesoro, una compilación de la mejor música británica, desde los setentas y hasta el año 2000; un álbum doble que además contiene un DVD con algunos vídeos de esas canciones. Esto, además de ser de mi agrado, me motivó a seguir buscando, y como bien dicen, “el que busca, encuentra”.

Finalmente encontré varios CD de música en inglés, la mayoría de ellos, complicaciones con algunas melodías que llevaba años tratando de ubicar. Así que después de todo, mi frustrada visita al cine no fue en balde, pues casi lo mismo que pensaba gastar en las entradas al cine y las palomitas, terminé por usarlo para aumentar mi colección de música. Como suele decirse, “las cosas pasan por algo”, pues de haber encontrado una buena opción en CINEMEX®, nunca habría pasado a BestBuy®, donde según el empleado que me atendió, los CD´s están de remate porque la tienda ha decidido ya no vender discos “pues ya casi nadie los compra”.

Nuev

Para la reflexión, dejo estas dos preguntas: ¿Es mejor la música en las tiendas digitales o en físico? y, ¿es cierto que ya casi nadie compra discos o será que los adquieren en la piratería?

Con respecto a la primera, al menos a mí me gusta más el CD en físico que comprar música en tiendas virtuales, porque no es sólo la música lo que se paga, sino todo el arte visual, y en algunos casos, también la letra de las canciones y hasta material extra. Y de pilón, el contenido se puede fácilmente copiar en una computadora para de ahí pasarlo a una memoria y poderlo disfrutar sin necesidad de gastar el CD.

Y de la segunda pregunta, yo digo que si hay mercado para la música grabada, y la prueba es que cada vez que me subo al metro, veo gente comprando música en discos de mala calidad y sin ninguna garantía. Comprar piratería es una forma de robo y por ello, bajo ninguna circunstancia se debería fomentar. Y miren que viendo la cartelera de cine tan chafa que generalmente hay, a veces he estado tentado a comprar películas del llamado cine de arte en puestos callejeros, pero ni así lo he hecho porque el karma económico acaba siendo un lastre para todos. En particular, en el caso de la música, al menos ahorita, no creo que se justifique, como dije antes, es cosa de buscarle.

En tanto, yo voy a seguir disfrutando escuchando música barata pero muy buena.

Anuncios