Se acerca el festejo de una de las más antiguas e increíbles tradiciones mexicanas, el Día de Muertos. Según información del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la celebración del “Día de Muertos” es patrimonio cultural de los mexicanos originada en las festividades indígenas dedicada a los difuntos que cuando los conquistadores españoles llegaron a América en el siglo XV, y en un intento de convertir a los nativos americanos al catolicismo, movieron las fechas para que coincidiesen con las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas. Lo que se celebra con el día de muertos es a los antepasados y a la oportunidad única de que regresen a compartir con los vivos. El pueblo mexicano antiguo creía que las almas de los muertos regresaban a sus hogares para visitar a sus familiares, aunque no se veían entre sí, mutuamente se sentían en un ambiente tranquilo y agradable. En México esta celebración plasma una particular concepción de la muerte, la cual se refleja en mosaicos de imágenes, conceptos y expresiones gráficas: altares, ofrendas, veladoras, calaveras de azúcar, calacas, golosinas, visita a panteones, cempasúchil y otras flores, pan de muerto, papel picado, copal, etc.

Halloween

El Halloween, es una fiesta de origen Celta que principalmente es celebrada en Estados Unidos y en general en los países anglosajones. La palabra es una derivación de la expresión inglesa All Hallows’ Eve (Víspera de Todos los Santos). Los antiguos celtas creían que la línea que une a este mundo con el Otro Mundo se estrechaba con la llegada del Samhain, permitiendo a los espíritus (tanto benévolos como malévolos) pasar a través. Los ancestros familiares eran invitados y homenajeados mientras que los espíritus dañinos eran alejados. Por eso se cree que el uso de trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos. Como quiera que sea, el Halloween ha cobrado fuerza en muchos países y particularmente en México, donde las escuelas particulares, en un afán de promover la cultura gringa, fomentan esta costumbre que resulta divertida para niños y adultos. La idea central supone que el 31 de octubre los espíritus pueden salir de los cementerios y apoderarse de los cuerpos de los vivos para resucitar. En esta temporada suelen estrenarse las películas de terror, y se organizan fiestas o reuniones donde el maquillaje, las calabazas, las máscaras y algunos adornos monstruosos se unen a gente con disfraces, entre los más comunes están los de piratas, brujas, hombres lobos, momias, murciélagos, fantasmas y, por qué no, el Conde Drácula, Frankenstein o La Llorona entre otros de moda.

A mí, en lo personal, me parece que son celebraciones compatibles y con un origen similar. Por eso, me divierto y disfruto ambas.

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