Ayer por la mañana, durante una reunión informal, mi teléfono empezó a recibir muchas notificaciones de mensajes del chat de la aplicación de WhatsApp. Viendo que la insistencia era mucha, revisé mi teléfono y encontré que había sido agregado a un grupo llamado “Salón Café”.
La conversación es simple, pero describe un problema creciente en la educación, en especial de las escuelas particulares de educación básica. Lo que pasó después, es digno de un chiste, pero también de la reflexión. Por eso, omitiendo los teléfonos, publico la charla…

ago 28 09:21 – ha creado el grupo “salón café”

ago 28 09:22 – te añadió
ago 28 09:21 – cambió el icono de este grupo
ago 28 09:22 – añadió a …
ago 28 09:23 – Hola a todas!!! Yo soy Elvira Mamá de Marcos, soy la vocal del salón con Mariana!
ago 28 09:23 – Hola buenos días !!
ago 28 09:23 – Yo soy Lety Orozco mama de miranda Aymes
ago 28 09:23 – Si me pueden ayudar a poner como se llaman y el nombre de sus hijos para que las otras mamas sepan estaría buenísimo
ago 28 09:23 – Muchas gracias!!
ago 28 09:24 – Pau Gtz mama de Valentina guerrero
ago 28 09:24 – Algunas ya las tengo, pero por fa si me dicen quien es terminación 4072, 2275, 6924
ago 28 09:24 – Perdón julia guerrero
ago 28 09:25 – Hola!! Monica Ruiz mama de Gerardo Mancebo
ago 28 09:25 – Gracias Elvira por armar el chat!! Hola a todas, soy Mariana Ornelas mama de Eduardo
ago 28 09:26 – Hola soy daniela mama de lucía alverde
ago 28 09:27 – Hola! Yo soy Carla, mamá de María José Correa
ago 28 09:28 – Hola soy Maria mama de Sofía Escandon
ago 28 09:38 – Mariana mama de pía
ago 28 09:41 – Bueno pues bienvenidas a todas espero sea un año increíble tanto para los niños como para nosotras! nosotras en cuanto sepamos la cuota para los regalos y así se los pedimos y ya por este medio nos vamos comunicando! Aquí vamos a checar y supervisar a nuestros hijos, para apoyar a la Miss.
ago 28 09:42 – Gracias!
ago 28 09:47 – Gracias Elvira
ago 28 09:54 – Hola soy Patricia, mamá de Santiago Viesca
ago 28 09:56 – Hola a todas! Soy Maritere, mamá de Patricio Salcedo
ago 28 10:01 – Hola!! Soy Mary Carmen mama de Isabel Camara
ago 28 10:28 – Hola !! Soy Valeria mama de Jose Pablo….

bla, bla, bla..

Hasta donde yo me quedé, la gente elige una escuela particular para sus hijos, con base en la que es más compatible con sus necesidades y principios, y claro, también la que está al alcance de su presupuesto.

Las visitan, hacen preguntas. Después hacen los trámites y completan la inscripción. El siguiente paso debería de ser, según yo: confiar. Sí, confiar en que la institución que eligieron sabe hacer su trabajo, se supone que por eso la escogieron, porque al inscribir a su hijo se entiende que están aceptando su sistema y sus decisiones, porque son las que más se asemejan a las suyas.

Pero resulta que esto ya no necesariamente es así y esto, en gran parte, gracias a los famosos grupos de chats que ahora hacen los papás que tienen hijos en un mismo grupo de la escuela. Y entonces las mamás, abiertamente declaran: “Aquí vamos a checar y supervisar a nuestros hijos, para apoyar a la Miss“. ¿Supervisar? ¿Neta?

Con todo lo que me gusta el WhatsApp y todas las cosas que resuelvo gracias a esta maravillosa aplicación, los chats de las mamás me parecen el peor invento para la historia de la educación. Y no solo eso, estoy convencido de que lejos de resolver problemas, generan mucho más conflicto y confusión que otra cosa.

Olvídense de los espeluznantes casos de mamás que se agarran del chongo en estos grupos, las que se ponen a platicar un tema de dos, las que lo usan para vender, las que nada les parece, las que mandan fotos de la fiesta de su hijo, a la que sólo invitaron a unos cuantos del grupo, las que no leen nada y preguntan lo mismo que les acaban de explicar, y las que creen que es un chat de sus amigas y no un grupo de desconocidos cuyo único objetivo (se supone) es comunicar un dato. Y, por supuesto, los cuarenta “gracias”, los cuarenta “buenos días”, los cuarenta “buenas noches”, o los cuarenta “hola” que la gente cree que tiene que poner cada vez que se recibe un mensaje, y peor, las que por esos grupos mandan memes y bendiciones, o hasta cadenas de oración o chistes. Me quiero morir.

Éstos grupitos de las mamitas, nos han hecho pensar que alguien les pidió su opinión en cuanto a lo que sucede dentro de la escuela y en los salones de clase, y peor aún, que son una herramienta que nos ayudará a ser mejores maestros porque podemos resolverle cualquier problema a sus “bebés”.

Ahí está la mamá que no está de acuerdo porque la maestra dejó sin recreo a su engendro, sin saber que su diablito es un niño abusador, un bully, que lleva dos meses rompiéndole las pelotas a todos sus compañeros, y que castigarlo sin recreo fue la manera que su maestra utilizó para ponerle un alto a su abusiva forma de ser. La mamá que diario pide la tarea porque a su niñito “otra vez se le olvidó anotarla”, sin entender que la única razón por la que el “niñito” no anota es porque, obvio, está mucho más cómodo de que su mamá ¡a diario! se la consiga, y probablemente también, también se la haga. La que está muy consternada porque su hijo se sintió muy mal por no ganar el concurso de no sé qué y eso no es justo, la que está furiosa con la maestra porque les puso un examen sorpresa a los niños y estuvo “demasiado difícil… qué poca ” y así, miles y miles de “opiniones inconformes”.

“¡¿Cómo se atreven los profesores y las escuelas a poner límites, consecuencias y pretender que los logros sean reales o que alguien repruebe una materia porque un alumno demuestra que no tiene ni idea, que no estudia y que todo le vale!?

Estimados padres de familia, con todo el respeto que me merecen: ¡¡¡no mamen!!!, “papitos y mamitas”, -como diría la Miss Vicky, ¡qué hueva me dan! Entiendan: la escuela es un período de la vida, fundamental en la formación de una persona, en donde lo que MENOS importa (después de aprender a leer, escribir y hacer operaciones matemáticas básicas) es la parte académica.

Triunfar en la vida es más cuestión de hacer relaciones públicas, que de acumular excelencias y diplomas. Nadie, nunca ha sido rechazado de Harvard por su calificaciones de primaria e, incluso, las de secundaria. Y la mayoría consigue un buen trabajo por recomendación, no por sus diplomas de “el ñoño del mes”, en serio.

La función principal de la escuela es aprender a socializar. A vivir en comunidad. A resolver. A convivir con los que te caen bien, pero y sobre todo ¡con los que te caen mal! La escuela te enseña a apechugar, a adaptarte, a ser organizado, a saberte administrar, a compartir, a esperar, a tolerar, a negociar, a pelear, a enmendar, a respetar, a asumir, a jugar, a trabajar y un millón de cosas más que, nada tienen que ver con las materias que se enseñan.

La escuela es un ensayo para la vida en donde sí, efectivamente, hay gente nefasta, gente tonta, gente muy exigente y personas muy incompetentes. Cosas y situaciones divertidas, aburridas o muy injustas. Retos y proyectos que nos gustan y otros que nos chocan y nos cuestan muchísimo trabajo, problemas, soluciones, oportunidades, momentos difíciles y ratos de recreo.

“Papitos y Mamitas”, pidiendo, resolviendo y haciendo las tareas de sus hijos, sólo los harán personas irresponsables e inútiles. Metiéndose en sus problemas con sus amigos -o peor todavía ¡siendo la que provoca los problemas!- no van a llegar a nada. Organizándoles todos sus planes (incluido su viaje/peda a Europa que, obvio, se merece por todos sus esfuerzos), pagando por que les hagan sus maquetas porque “estaba muy difícil “, dibujando sus diagramas “porque no le salió parejito” y tantos otros ejemplos, sólo están consiguiéndo que sus hijos nunca descubran sus talentos ni que exploten sus potencialidades.

Crucificando a cualquier profesor que ponga en duda sus capacidades o resultados o porque reprobó a su hijo, sólo están formando a una persona incapaz de tolerar la frustración, y, lo más grave: negándose rotundamente a aceptar que su hijo pueda ser el bully del salon, el que se robó algo, el que falta al respeto, el que dice mentiras o el que nadie puede manejar (ni ustedes, no se hagan), y que se le sugiere buscar apoyo externo.

Critican los métodos de las escuelas que ¡ustedes eligieron! Y mandan a la hoguera a cualquier persona que se interponga, aunque sea tantito, en el camino de sus angelitos. ¡Chingá!, si para eso son sus papás, pareja alfa, lomo plateado, que no se diga que no están involucrados, que no se diga que no respaldan a sus cachorros ¡faltaba más! Sí, ajá… Insisto: ¡¡¡no mamen!!!

La buena, es que probablemente sus niños salgan de prepa con muy buen promedio (¿o es de ustedes?), la mala, es que estos chavos no van a tener una sola herramienta para resolver cualquier situación que se les presente en la vida, ni siquiera en la universidad, o tendrán que estar en una universidad donde les regalen todo.

Y esto no es una idea loca mía. Es una realidad a la que nos estamos enfrentando en las universidades. Los chavos nos llegan a la carrera sin saber hacer tareas, sin capacidad de reflexión ni de análisis; no saben resolver ni negociar con los profesores, establecer un punto de acuerdo, argumentar algo o presentar un proyecto. Ya ni se diga a aceptar sus resultados. Una materia reprobada es el fin del mundo, es verdad, hasta lloran, y no saben lo ridículos que se ven. Son jóvenes que no tienen idea de lo que es perder. No tienen tolerancia a la frustración y suelen deprimirse o simplemente dejan la carrera de sus sueños para cambiarse a una de menor exigencia. ¿Cómo pasó eso? ¿si mi hijo era un campeón?, se preguntarán.

Vaya, hay mamás que en la universidad piden hablar con los profesores para revisar las calificaciones, que me hablan y me amenazan, se enojan, me tratan de comprar y hacen uso de todas sus herramientas de intimidación para exigir que sus hijitos de veintitantos años, aprueben sus materias. Es en serio.

En el afán de “ayudarlos” estamos poniendo en el mundo personas completamente débiles emocional y socialmente. Queremos salvarlos de cualquier incomodidad y resolver cualquier problema en chinga -y vía WhatsApp- para poder seguir haciendo nuestras cosas y palomear ese pendiente.

Mi objetivo no es burlarme, juzgarlos o satanizarlos, yo no tengo hijos. No pretendo menospreciar el trabajo que cada papá o mamá hace, al contrario. Pero díganme por favor ¿cuándo nuestros papás interfirieron en nuestras escuelas? Ibas, chambeabas, reprobabas, pasabas, sobrevivías, asumías… ay de nosotros si mandaban llamar a nuestros papás porque ya estaba muy cabrón. Ahora, en el mundo al revés, ¡ay de aquel profesor que pretenda llevar a cabo cualquier consecuencia que incomode tantito al alumno porque para eso están sus padres y de ninguna manera lo van a permitir!

Me preocupa real y gravemente el impacto que esto va a tener en nuestro país (y en nuestras vidas) si seguimos por este camino y si, además, lo combinamos con los permisos y situaciones inadecuadas para la edad como el alcohol, el tabaco y otras drogas, las redes sociales, la pornografia y, lo amenizamos con música tan delesnable como el reggaeton, tenemos los ingredientes ideales para fabricar una bomba atómica social: los ninis, eternos irresponsables, carne de cañón para el crimen organizado y para ser movilizados por los movimientos políticos más extremos.

Si no me creen, busquen en YouTube los videos del Juez Calatayud. Dense la oportunidad…

Lo que les quiero decir es que a sus hijos no se van a levantar un día a los 30 años siendo personas responsables, equilibradas, empáticas, resilientes y productivas. ¡¡¡No mamen!!!! no es cuestión de magia! No se levanta uno a correr un maratón el mero día. Hay que entrenar meses para conseguirlo y ustedes están pretendiendo formar “campeones” sin un solo día de entrenamiento, sin un calambre, sin un esfuerzo, sin una sola pared que brincar, sin lesiones.

No crean que trazarles el camino, quitarles cualquier piedrita y echarles un chingo de porras (irreales) va a ser suficiente. ¡No! Lo que sus hijos necesitan es acondicionarse, caerse, administrarse, esforzarse, chillar de frustración y volver a empezar. Necesitan aprender a ganar SOLOS. El “palitos uno” de ese entrenamiento es, nada más y nada menos que la escuela.

¿Cómo van a saber lo que se siente lograr algo si TODO lo hacen por ellos? ¿Cómo van a aprender nada si no los dejan ni conseguir la tarea cuando se les olvida, armar su plan del viernes, arreglarse con su profesor, negociar, asumir la consecuencia de no estudiar o de faltarle al respeto a alguien?

No, insisto, papitos y mamitas, lo que están haciendo está muy mal. Estar involucrados no es, de ninguna manera, meterse en los sistemas y decisiones de la escuela ni en los métodos y criterios de sus profesores: eso se llama controlar. Eso se llama abusar. Eso es una estupidez.

Si de verdad aman a sus hijos, involúcrense en lo que ven en la tele, con quién están chateando a media noche, a qué fiestas van y que no se pasen la vida pegados a una pantalla. Controlen los permisos, la clave del módem, y la cantidad de dinero que les van a dar cada semana. ¡Eso sí depende de ustedes! Lo de la manera en que la escuela hace su trabajo no les corresponde. Lejos de eso, inviertan su tiempo en algo más productivo.

Claro que hay que estar enterados y acercarse cuando hay algo muy puntual ¡pero no abusen! ¡Esa parte no les toca a ustedes y que felicidad, una cosa menos que hacer!

Lo que sí es urgente es hacer equipo con las escuelas para educar EN CONJUNTO a nuestros hombres y mujeres del futuro, no estar armando revoluciones vía chat, quejándose de todo y sobreprotegiendo a sus criaturitas sin dos gramos de objetividad.

Confiar en la institución que eligieron es alinearse a sus decisiones y sistemas. Apoyar para que los resultados se potencialicen y soltar los papeles que no les corresponden. Eso es lo que tienen que hacer… eso y saber que, si de plano no están de acuerdo con la escuela que eligieron, siempre podrán buscar una mejor opción…

¡Zapatero a tus zapatos… por favor!

Insito: ¡¡¡NO MAMEN!!!

Y por si les quedó duda de cómo acabó la plática del chat que dió pié a esta nota, aquí el resto del chisme…

ago 28 12:54 – Hola soy mama de fernando vargas

ago 28 12:54 – Hola soy mama de fernando vargas. No pude ir al cafecafe
ago 28 14:53 – Armando Avila Dorador: Hola! Yo soy Armando. No soy papá de nadie, pero igual les acepto la invitación al siguiente café.
ago 28 17:55 – Es último viernes de mes… Pero no han dicho nada..
ago 28 17:55 – Ya quitaron esa regla o q
ago 28 15:20 – Jajaja, error de dedo supongo
ago 28 16:24 – Jajaja
ago 28 16:30 – Jajajajaja
ago 28 17:50 – Jajajaja
ago 28 17:51 – Foto! Foto!
ago 28 17:52 – Hay clase mañana?
ago 28 17:53 – Si
ago 28 17:58 – Armando Avila Dorador: envió un archivo
ago 28 18:06 – No. Es a partir de sep
ago 28 18:06 – Ok que bien! Gracias
ago 28 18:24 – Amigas, ¿ya vieron la foto? yo opino que sí invitemos a Armando al siguiente café…
ago 28 18:25 – Si
ago 28 18:27 – Voto a favor…
ago 28 18:29 – Viejas locas!!!
ago 28 18:33 – Alguien lo conoce?
ago 28 18:38 – fue error de dedo, pero ta lindo! J
ago 28 18:41 – Voto a favor
ago 28 18:50 – Son de lo peor
ago 28 23:23 – te eliminó.

Como ven, mis estimados lectores, las mamás son tremendas…

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