DARWIN APTO PARA TODAS LAS ESPECIES

En sí mismo, es un deleite visitar el Museo del Antiguo Colegio de San Ildefonso, lo es aún más cuando sabes que vas a visitar una exposición sobre Charles Darwin, y que vas a escuchar la conferencia magistral “Darwin: el conocimiento que cimbró al mundo”, dictada por uno de los más grandes biólogos del mundo,  el Dr. José Sarukhán.

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Además de platicar algunos de los acontecimientos más relevantes de la biografía del famoso naturalista inglés, a lo largo de su exposición, el Dr. Sarukhán explicó que la teoría de la evolución habla sobre el origen de la adaptación, la complejidad y la diversidad de los seres vivos, y a pesar de haber sido sometida al continuo acoso de quienes han tratado de limitar o negar sus implicaciones, sigue siendo la base de todas las ciencias biológicas, y por ello, está plenamente vigente hasta nuestros días, pues hasta ahora, nadie ha podido negar que sus argumentos son sólidamente verificables hasta sus últimas y sorprendentes consecuencias, y para deleite de gente como yo, sus argumentos y mecanismos son también perfectamente aplicables en el funcionamiento y evolución del universo entero.

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Al final del evento, durante el espacio de preguntas, un asistente que después se asumió como “Panteísta”, cuestionó al Dr. Sarukhán y afirmó que “los átomos son Dios”, puesto que según él, “la naturaleza y Dios son equivalentes”. Ante esta afirmación, queda claro que este señor no siguió una regla básica: no se puede usar a la ciencia para explicar la fe, así como no se puede tener fe en la ciencia, la ciencia no es una religión, y las religiones no son un asunto científico.

Por eso, si usted es un escéptico por naturaleza, o no está familiarizado con la terminología científica, y sin darse cuenta de la abrumadora evidencia, incluso se siente tentado a decir que la evolución de la vida es “sólo una teoría”, permítame aclararle que para los científicos, también son teorías la relatividad descrita por Albert Einstein, el hecho de que la Tierra orbita alrededor del Sol y no al revés, ofrecida por Copérnico, la deriva continental explicada por Alfred L. Wegener, la estructura atómica o la electricidad.

Cada una de estas “teorías” científicas son explicaciones que se han confirmado mediante la observación y la experimentación a tal grado, que los expertos conocedores lo aceptan como un hecho. Y esa es la palabra correcta, “HECHO” es lo que los científicos queremos decir cuando hablamos de una teoría, y no como en el lenguaje común donde la mayoría supone que se trata de una especulación soñadora y poco fiable, o al menos, aun no comprobada.

Así, las “teorías científicas” son una exposición de motivos que se ajustan a la evidencia, y que serán válidas al menos hasta que algunos datos u observaciones las confronten gravemente. Por eso, es posible que muchos fundamentalistas religiosos podrían alarmarse ante la idea de que los humanos no sólo somos animales, sino que específicamente somos una rama más en el árbol de la vida que los biólogos conocemos como la línea de los Primates. Vaya, si usted quiere, somos la especie de primate más pensante o más inteligentes, aunque eso también es cuestionable, si somos la única que se estudia si misma.

En resumen, digamos que si usted conecta su teléfono celular al enchufe de la corriente eléctrica, o celebra su cumpleaños cada 365 días, o ha sentido un temblor o ha visto las exhalaciones de vapor del volcán Popocatépetl, o simplemente ha escuchado sobre la capacidad de la nanotecnología o los efectos de una bomba atómica, entonces usted, aunque desprecie la ciencia o no le interese del todo, utiliza y sabe mucho de muchas “teorías” científicas.

Y si está leyendo esto y lo hice pensar, es porque es un primate inteligente, y por eso, entonces a usted, aunque no quiera, le aplican todas las teorías de la física, la química y la biología, y de entre ellas, destaca la teoría de la evolución de la vida.

Vale el comentario de hoy por el que seguramente es el mayor científico de todos los tiempos: Charles Darwin, y por lo que ha sido, sin duda, la visión más peligrosamente maravillosa y trascendental de la vida, la teoría de la evolución por selección natural, la idea más controvertida y peligrosamente relevante de todos los tiempos, que se mantiene vigente y abierta a nuevas interpretaciones y desarrollos.

Por eso, hoy quiero recomendarles que visiten esta exposición organizada por el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, en colaboración con el Museo de Ciencia de Boston, el Fied Museum de Chicago, el Royal Ontario Museum de Toronto y el Museo de Historia Natural de Londres, que muestra varios de los especímenes, taxidermias, artefactos y manuscritos utilizados por el naturalista inglés y que se presenta hasta el 21 de septiembre de este año.

un deleite visitar el Museo del Antiguo Colegio de San Ildefonso.

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