Savater habla de los problemas de la educación.
Fernando Savater habla de los problemas de la educación.

El día de ayer, tuve la oportunidad de ser invitado al Universal Thinking Forum, un encuentro de ideas entre algunas de las mentes más brillantes del mundo.

Con mucho gusto y emoción tuve la oportunidad de escuchar al filósofo de la educación, el Dr. Fernando Savater, quien abrió la primera mesa titulada “Educar es libertad”.

Entre otras grandes aportaciones, mencionó que si bien es un hecho que la buena educación sale muy cara, a la larga es aún más caro tener una la mala educación: “Si la buena educación les parece cara, prueben con la ignorancia haber si es más rentable y seguramente le va a salir mucho más cara al país que la inversión educativa”.

Afirmó que ésta es la base de la democracia, ya que es la que le permite a los seres humanos elegir de manera informada: “Los enemigos fundamentales de la democracia son la miseria y la ignorancia que muchas veces además van unidas y que muchas veces justifican la corrupción y la demagogia entre otras cosas”.

Lamentó, en ese sentido, que en tiempos de crisis los primeros recortes que se dan son justo en la educación. Y recalcó con una frase contundente: “La educación no es un gasto, la educación es una inversión, para que la sociedad tenga un futuro”.

Fernando Savater también fue enfático en defender al profesor como la pieza imprescindible en el proceso educativo y pidió no confundir la información que puede brindar un aparato tecnológico, con la educación que sólo puede transmitir un profesor: “El papel del profesor es esencial. En la educación como todas las cosas importantes de la vida, el amor, por ejemplo, se hace cuerpo a cuerpo; nadie puede aprender a vivir más que de un ser humano, no se puede aprender a vivir de una tablet, no se puede aprender a vivir de un computador, esos son instrumentos, un libro también es un instrumento tecnológico; entonces los seres humanos estamos interaccionando constantemente unos con otros entonces en una clase evidentemente tiene que haber alguien que sepa más, para que los demás lleguen a saber también lo que sabe él”.

Visto de esta manera, creo que el verdadero problema no educar, sino quién educa, y lo mejor es tener a profesionales de la educación, bien preparados con instrumentos adecuados, y no dejar a cualquiera la tarea de educar.

Después pude escuchar y conocer a un mexicano extraordinario, el neurocirujano Alfredo Quiñones Hinojosa, quien a los 19 años se fue de su natal Mexicali a la pizca de tomate como indocumentado y que hoy es un destacado médico neurocirujano del Centro Médico Johns Hopkins Bayview, en Baltimore, donde trabaja como director del programa de tumores cerebrales. Es la historia de un mexicano adolescente, sin dinero, que brinca la frontera, aprende inglés, y asiste a la escuela de Medicina de Harvard, para convertirse en un cirujano del cerebro.

Alguien que ha logrado tal hazaña debe tener mucha razón con respecto a lo crucial que es tener una buena educación. El Dr. Quiñones dijo que “Debemos de mantener la prioridad, no pensar que la educación es dinero que tenemos que gastar, tenemos que pensar 20 años más adelante, qué es lo que va a pasar si lo primero que cortamos es la educación, 20 años después más tarde vamos a sufrir de una forma más pero más pesada”.

En un ideo que se proyectó de su vida, me llamó la atención que el mismo se identifica como un jefe muy demandante, dice, “mi meta es siempre dirigir con el ejemplo, al ser el primero en llegar y el último en irme”.

Después escuché al Ing. Carlos Cruz Limón, fundador del sistema de educación a distancia del Tec de Monterrey, quién urgió a inventar nuevas formas de educar a esos millones de personas que no han tenido acceso a la educación, sobre todo para aquellos que por sus condiciones de vida, no pueden seguir estudiando por la lejanía a las grandes universidades.

Señaló que se necesita un Steve Jobs de la educación, alguien que revolucione la educación y que la haga divertida, que nos diga cómo debe ser ésta y después apoyarla con el uso de la tecnología. También fue muy enfático en insistir que lo primero que se debe hacer es mejorar la educación de quienes educan: “Si quisiéramos mejorar dramáticamente la educación de este país deberíamos primero mejorar dramáticamente la educación de los profesores de este país y ahí es donde la tecnología puede jugar un rol muy importante”, consideró tras plantear que “el profesor necesita hacerse a un lado como actor de la película y convertirse en el director de ella”.

Finalmente tuvo oportunidad de participar a la Dra. Mara Nadiezhda Robles Villaseñor, Secretaria de Educación del Gobierno del D.F., quien presentó un programa que me pareció fantástico que se llama “SaludArte” que responde a problemáticas que enfrentan los infantes del país, como son los bajos índices en materia educativa y la mala alimentación, ya que justamente se eligieron cien escuelas primarias públicas que destacan por su bajo rendimiento académico y por estar en zonas de alta marginación.

A los niños, después de sus clases regulares, les lavan las manos, y les sirven de comer recetas preparadas por los mejores y más reconocidos chef del país, procurando una aportación calórica balanceada para optimizar su desarrollo y reducir el riesgo de la obesidad. Además comentó que después de la comida, los niños reciben clases gratuitas de arte (dibujo, teatro, baile, entre otras ) y de diversos deportes, ya que según dijo, “ayudamos a romper esquemas discriminatorios y propiciamos el desarrollo humano y didáctico de los menores, porque alimentan su inteligencia”.

Sin duda, una grata experiencia que me me ha permitido aprender muchas cosas, revalorar mi trabajo y posición, y tener la certeza de que muchas de mis ideas son coincidentes con las que escuché.

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