STARTREK BIG BANG

La televisión o sus derivados actuales como el YouTube o Netflix, son medios muy poderosos, de eso no cabe duda. Su poder radica justamente en la capacidad que tienen para captar nuestra atención, que vale la pena mencionarlo, según los que han estudiado el fenómeno, justamente dura un máximo de veintiún minutos (ahora entiendo por qué me es tan difícil aguantar con toda la atención una película completa o un partido de futbol).

Pues bien, el caso es que como no tengo mucho tiempo para ver televisión, trato de ser muy selectivo de lo que veo. Por gusto, en general, disfruto mucho viendo documentales científicos, aunque no niego que también me doy espacio para ver un buen partido de futbol, así como las series de drama político, las policiacas y una que otra serie de comedia.

Dentro de mis programas favoritos está “The Big Bang Theory”, que si bien es divertida, creo que puede ser más entretenida para quienes tenemos formación científica formal. Es evidente que quienes escriben la serie cuentan con asesoría de científicos de verdad, pues muchos de los datos o los experimentos que aparecen en la trama están perfectamente fundamentados en datos científicos.

Coincidentemente ayer, justo antes de iniciar la tercera mesa del Universal Thinking Forum, titulada “La Revolución Tecnológica”, el periodista Javier Solórzano, en su papel de moderador, dijo que durante la comida aprovechó para preguntar al Dr. Miguel Alcubierre, si lo que se dice de ciencia en “The Big Bang Theory”, era cierto, a lo que comentó que el propio Dr. Alcubierre le había respondido que sí, que en efecto, los diálogos o las situaciones científicas en “The Big Bang Theory” en su mayor parte sí son ciencia.

Queda claro entonces que un programa de televisión puede ser divertido sin recurrir a trillados pastelazos o a chistes bobos, y que la ciencia es una actividad muy divertida que puede encajar perfectamente en el esquema de la televisión comercial.

Y surge otra bonita coincidencia que creo vale la pena citar en este espacio. Recuerdo haber escuchado ayer que el Dr. Miguel Alcubierre escogió el nombre de “Warp Drive” de la serie Star Trek para su fantástica ecuación, pues resulta que él mismo pudo demostrar que al menos matemáticamente sí es posible viajar más rápido que la luz como lo hace la famosa Enterprise en sus viajes intergalácticos de cada capítulo.

Que motivante ha sido para mí escuchar a un compatriota que ha llevado su mente y sus pensamientos hasta el punto de retar lo establecido por Newton o por Einstein. Aún más fantástico ha sido estrechar la mano del Dr. Alcubierre y descubrir que es un hombre de naturaleza tímida, que no exactamente disfruta mucho cuando le piden un autógrafo o una foto, pero que literalmente se transforma cuando empieza a hablar de ciencia, que no disimula su pasión por lo que hace y que a cambio de ese recelo social, nos hipnotiza con esa extraordinaria facilidad que tiene para explicar cosas que, para la mayoría parecen extremadamente complejas como la mecánica cuántica o la relatividad.

Pero aún más fenomenal descubrir que siendo una mente tan brillante, el Dr. Alcubierre también se de sus tiempos para ver televisión.

ALCUBIERRE 2
El Dr. Miguel Alcubierre Moya en Universal Thinkig Forum 2013.

NOTA: Respecto de sus gustos televisivos, Alcubierre Moya cuenta que le agrada mucho la serie Game of Thrones, así como Los Borgia y Downton Abbey.

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