Primero los hechos:

  1. Es de muchos un hecho conocido que la fecha exacta del nacimiento de Cristo nadie la conoce exactamente, aunque lo único que sí se puede decir con certeza, es que NO nació el 25 de diciembre ni en el año “cero” de nuestra era. Pensemos por ejemplo, si fuera cierto lo que dice la biblia de que los pastores estaban en el campo con sus rebaños a la intemperie, esto sería imposible el 25 de diciembre simplemente por el frío del invierno, que en esa zona del planeta alcanza temperaturas muy bajas, de hecho, es más probable que hubiera sido a mediados de año.
  2. El año en que se supone nació Cristo es ampliamente aceptado como válido que no fue nuestro cero del calendario gregoriano. En realidad es un error atribuido a Dionisio el Exiguo, quien se equivocó en la datación que la iglesia hizo en el siglo primero, y que se oficializó en todo el mundo por ahí del siglo XVI.
  3. El 25 de diciembre se debe a la antigua celebración del nacimiento anual del dios-Sol en el solsticio de invierno que fue adaptada por la iglesia católica en el siglo tres para permitir la conversión de los pueblos paganos, por eso, muchos dioses también “nacieron” el 25 de diciembre.

Y para sumarle a mi espíritu navideño, considerando que en estas épocas hay que soportar la hipocresía de mucha gente que todo el año te crítica y se cansa de ponerte el pie, que no se puede salir porque hay demasiada gente en las calles, excesos, consumismo, congestionamientos viales, borrachos, basura, cohetes, ruido, deforestación, etc. (y como ya dije, en el centro del asunto, el pretexto de una fiesta que de origen es más leyenda que verdad), es decir, que la “navidad” no es otra cosa más que un gran negocio, definitivamente y desee hace muchos años, yo NO celebro “la navidad”.

Sin embargo, si con todo esto alguien cree que no me parece importante el 25 de diciembre, se equivocan, pues hay algo que si vale la pena celebrar, y que es el nacimiento de uno de los más grandes en la historia de la humanidad, quien por cierto, si nació el 25 de diciembre pero de 1642, y me refiero, por supuesto, al gran Isaac Newton…

newtondad

Siendo así, queridos lectores, les deseo una ¡muy feliz Newtondad!

Anuncios